sábado, 23 de agosto de 2025

Ejercicio 23/AGOSTO

 Realice el ejercicio cuantas veces le permita el tiempo.

El arte de la mecanografía

Convertirse en un buen mecanógrafo es sólo cuestión de tiempo, entrenamiento y práctica. No requiere ninguna habilidad especial.

Realmente, adquirir una buena velocidad a la hora de mecanografiar no es muy difícil, únicamente debes seguir y recordar los tres consejos que se muestran a continuación, y los resultados serán sólo cuestión de tiempo:

  • No cometas errores: Si quieres escribir tan rápido como piensas, ¡no cometas errores!, da igual lo lento que vayas al principio. Cada vez que te equivocas debes rectificar, y esto supone muchas acciones en tu cabeza, primero se tiene que dar cuenta que ha cometido un error, pensar en pulsar el botón de borrar el último caracter introducido, y luego volver a pulsar la misma tecla. Haznos caso, trata de no cometer errores, por muy lento que teclees al principio.

  • No mires el teclado: El tiempo que pierdes mirando el teclado, es tiempo que pierdes a la hora de pulsar teclas. Al principio, en las primeras lecciones vas a aprender cómo colocar los dedos para no tener que mirar el teclado. Créetelo, no sólo es posible, si no que además te va a permitir coger velocidad de mecanografía conforme vayas practicando.

  • Practica! Sólo con la práctica constante vas a conseguir mejorar tus habilidades mecanográficas. Así que desde Artypist te aconsejamos que practiques la mecanografía tres o cuatro días por semana, en sesiones de entre 15 minutos y 1 hora. Con esto es suficiente para ir mejorando semana a semana.

¡Ya está! Esto es todo lo que necesitas saber antes de empezar.

No cometer errores, no mirar el teclado y practicar 4 veces por semana

Recuerda y aplica estos conceptos y convertirte en un auténtico maestro de la mecanografía será sólo cuestión de tiempo ;)

sábado, 2 de agosto de 2025

Leccion 1 PRACTICA

La Hormiga y la Cigarra

Una vez, en el campo, vivía una hormiga muy trabajadora. Durante el verano, ella salía todos los días para recolectar granos de trigo y semillas. Caminaba despacio y con mucho esfuerzo, llevaba todo a su casa. Su amiga la cigarra, sin embargo, solo cantaba y cantaba. La cigarra pasaba sus días sobre una hoja, tocando su guitarra y sin pensar en nada más.

La hormiga le dijo: "Amiga, deberías guardar comida para el invierno. ¡Será muy difícil encontrar algo cuando llegue el frío!". Pero la cigarra solo se reía y le respondía: "No te preocupes. Todavía falta mucho para eso. ¡La vida es alegre y es para disfrutar!".

Cuando llegó el invierno, la hormiga tenía su despensa llena. La cigarra, en cambio, tenía mucha hambre y frío. Tocó a la puerta de la hormiga. "Por favor, ¿me das algo de comer?".

La hormiga, con pena por su amiga, le dio algo de comida. Después, le dijo: "Hay tiempo para todo, querida. Para trabajar y para cantar. Hay que hacer las dos cosas para poder estar preparados".

Moraleja: Es importante ser previsor y trabajar para tener lo necesario.